viernes, 1 de febrero de 2013

Declaración de intenciones

En principio, lo que surgió para darme a conocer al mundo como técnico interiorista, poco a poco se ha convertido en una pequeña ventana en la que desnudar mi alma y verter una serie de sentimientos y emociones surgidos en torno al mundo de la arquitectura y de las cosas bellas de la vida. Recuerdo lo bien que me sentía cuando aposté por estudiar interiorismo, era una sensación parecida al enamoramiento.

Con este blog, busco transportarme a esos instantes de felicidad que tengo cuando imagino espacios bellos y funcionales, ya sea proyectando una rehabilitación de un edificio o diseñando una cocina. Aún con las dificultades y limitaciones que cada espacio plantea, me provoca una gran satisfacción ver como se materializan las ideasCon una economía estancada, con pocos proyectos a realizar, no quería quedarme en el mundo de las ideas y de los deseos por cumplir, sino que anhelo comerme el coco con materiales, muebles, telas, colores, normativas, etc…

Por otro lado, tengo la firme convicción, de que cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de mejorar cada día la sociedad, desde su pequeña parcela de influencia. Y aunque diga pequeña, esta parcela que es nuestra forma de pensar, de sentir y de actuar es mucho mayor de lo que parece.
Creo que es mi responsabilidad como técnico, investigar nuevas formas de energía y construcción sostenible y acercarlas al público para demostrar que lo “verde” y el “diseño” no se tratan solo de una corriente de moda para gente con recursos, sino la optimización de las elecciones que hacemos cuando se crea un nuevo espacio, desde un punto de vista funcional y estético. Entendiendo por estética, no como la suma de cosas bonitas, sino una estética que acompaña al concepto de lo que queremos conseguir en esa estancia y de lo que pretendemos comunicar.

Un saludo y gracias por leer este post.
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