viernes, 8 de febrero de 2013

Pintura decorativa DIY

Si quereis dar un nuevo toque a vuestra casa con muy poquito dinero, sin duda lo mejor es recurrir a la pintura y crear tus propios motivos personalizados en paredes, muebles, o cualquier otra superficie que se preste. No hay duda de que tener algo original y único hecho por ti mismo, es la mejor manera de crear tu hogar.
Siempre me habían gustado los vinilos para la pared pero el precio de los más bonitos y que el tamaño no siempre se adaptaba a lo que quería, pues bien, con un simple lapicero, un pincel y unos acrílicos puedes decorar tu salón con unas flores pintadas en la pared.
El truco consiste en hacer un pequeño esbozo de lo que queremos conseguir y después con paciencia y perspectiva dibujarlo con un lapiz a escala en la pared final, esta marca de lapiz se cubre facilmente o si no se borra.
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Una vez dibujado y tras comprobar varias veces, desde la distancia, que está proporcionado, se procede a rellenar el dibujo con pintura acrílica y con un pincel fino primeramente para los contornos y uno más grueso para relleno. Si usamos muy poca cantidad de pintura, no merece comprar un bote de 1 kg, por lo que podemos hacerlo con acrílicos de manualidades (si los tuvieramos a mano) o comprar botes de tintes para aprovechar las sobras de pintura blanca. Además con 5 colores básicos (blanco, negro, cyan, magenta y amarillo) podemos conseguir todos los demás, todo es cuestión de preguntar en tu tienda de pinturas.

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El motivo de la imagen, está sacado de los tatuajes con henna que las mujeres árabes, se hacen cuando van a contraer matrimonio, es un color crema sobre una pintura acrílica tono tostado en pared. El resultado queda bonito y duradero.
Otra opción posible es pintar una letra china, un consejo es no dejarse guiar solo por la estética del grafismo, porque, personalmente, a mí no me gustaría tener una palabra mal sonante encima del cabecero de mi cama, aunque nadie que visite mi casa lo entienda.
El último efecto, consiste en hacer una pequeña cenefa usando la cinta de carrocero como la que usamos para proteger los marcos de las puertas y los rodapiés cuando pintamos. Es importante elegir bien la cinta,  con un pegamento ligero, pues no nos gustaría llevarnos pintura cuando la quitaramos. El truco para que quede horizontal es ir marcando cada metro desde el suelo la distancia a la que queremos dejarlo e ir con cuidado al pegar la cinta, después pintar con la pintura (de paredes) y cuando haya secado un poco, retirar la cinta de carrocero y ya está. 
En esta pared se han dispuesto dos cintas arriba y abajo, y una cita fina en el borde superior para crear efecto. Estas franjas podemos repetirlas cuantas veces queramos en la vertical de toda la pared y consigue un efecto óptico de ensanchar el espacio.
Para los más artistas ó valientes, os dejo un enlace de lo que se puede llegar a hacer con imaginación:
Para andar por casa, siempre recomiendo que hagais un dibujo a pequeña escala en un cuaderno (puede ser de cuadritos) para tener un boceto del que fijarse, después replantear bien en la pared las dimensiones que va a tener y la ubicación exacta para que no se vea entorpecido por muebles o cuadros. 


Con tranquilidad, técnica y buenos alimentos el éxito está asegurado.
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