viernes, 3 de octubre de 2014

El escritorio de Laura

Hace poco que alquilé una de las habitaciones de mi casa a una universitaria. Y claro me pidió que cambiara la mesa camilla que tenía de antaño por una mesa donde poder estudiar.
Como tenía un tablero melaminado de 120 x 60 cm que me había sobrado de una rehabilitación anterior, decidí darle un nuevo uso y lo llevé para que lo cortaran a las medidas que mejor se ajustaban al espacio. 
Mi primera opción era ponerle borriquetas, pero al cortarlo a 1 metro no era una opción viable porque no iba a quedar suficiente espacio para meter la silla.
 
Además la borriqueta tiene un ancho entre ejes de 60 cm más 5 cm de prolongación a lo largo, con lo cual iba a quedar vista.
Así que al final opté por unas patas metálicas pintadas en blanco que cuestan alrededor de los 4,50.€. Se colocan en un abrir y cerrar de ojos mediante 4 tornillos, quedando muy estables y estéticas. 
Las personas de piernas largas se sentirán más cómodas en una mesa de más altura. 
Si vas a colocar una silla normal, te recomiendo que compres las patas de 70 cm. de altura, pero yo en este caso acostumbrada a la altura de mi mesa de dibujo opté por comprar patas de 80 cm y una silla regulable en altura. La altura de la mesa libra a la perfección el radiador si se decide mover la mesa bajo la ventana y aprovechar la luz natural.Cosa que Laura agradeció, porque tiene las piernas largas y no puede cruzarlas cuando se sienta en algunas mesas. 
Siempre me gusta colocar una estantería encima de un escritorio para tener las cosas a mano, pero en esta habitación con un mueble puente y un armario empotrado de 3 m, sobra el espacio de almacenaje.
Cuando hay demasiado hueco coloca unas cajas y archivadores de Ikea que rellenan y unifican.
Así que para decorar, decidí hacer un marco a partir de una caja de gambas de madera, la cual pinté de blanco  tras un vigoroso lijado. Y le pasé una cuerdecita de rafia para pode colgarlo del techo.
Bien lijada y pintada con acrílico en color blanco. Una caja de gambas puede convertirse en un marco genial.
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Como punto final, un tablero de corcho (3,99 €)donde fijar las notas, un cesto de rejilla blanca que sirve para colocar los botes de lapiceros (Bricoking 4,99 €) y un muñequito marinero del Ikea (0,99 €), que me parece un amor.

¿Qué os parece el resultado?

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